
El saltador de Onil se queda lejos de las medallas en un concurso con viento en contra y Lester Lescay acaba décimo
Eusebio Cáceres sumó su séptima posición de finalista en un Campeonato de Europa al aire libre. Palabras mayores. La lástima es que el saltador de Onil sufrió en una final complicada, con el viento en contra durante todo el concurso para todos los competidores, y al final no pudo superar los ocho metros que abrieron las puertas de las medallas. Cáceres terminó séptimo con una mejor marca de 7,92. Lester Lescay tampoco tuvo su mejor día y se despidió después de tres saltos y un registro de 7,72.
Cáceres, el mejor de los tres españoles (Jaime Guerra terminó noveno), comenzó la final con un nulo. Luego realizó el salto de 7,92 y parecía un buen augurio, el principio de una final en la que se intuía, por el viento, que podía haber medallas por debajo de 8,30 -el alicantino saltó 8,24 en la calificacion-. Pero después no logró superar lo conseguido. Esa marca le valió para entrar en la mejora pero poco a poco fue perdiendo posiciones hasta concluir séptimo con un nulo, un salto de 7,61 y otro nulo paran cerrar la participación. El saltador de Onil, que entrena con Iván Pedroso, volvió a quedarse fuera del podio que se le resiste durante toda su carrera.
“Creo que es el puesto que merecía hoy”, reconoció Cáceres. Hoy necesitaba tener suerte y yo no soy de tener suerte. De todas formas es el puesto que merezco. Los medallistas están un punto claramente por encima. Tengo físico para estar con ellos, pero es un año que me estoy reencontrando”.
El alicantino habló de la complejidad que supuso enfrentarse al viento en esta final del Europeo. “En competiciones normales, con vientos normales, puedo pensar más en la técnica, pero hoy era muy difícil. Los vientos eran muy irregulares y tenías que tener un poco de suerte para no fallar. Pero sigo pensando que estoy empezando (después de reencontrarse). Yo tengo muchas ganas y mientras la cabeza funciones, el cuerpo va detrás. Me voy ni muy triste ni muy contento”.
Lester Lescay lo tuvo peor. El cubano nacionalizado, que entrena en Guadalajara con Luis Felipe Méliz, pero que reside en Castellón, solo pudo ser décimo. Su primer salto le llevó hasta 7,72. No mejoró. Después vinieron un nulo y su último intento le dejó en 7,50. Insuficiente para entrar en la lucha por las medallas. “No fue un buen día. Solo queda seguir trabajando”, dijo Lescay.